CAMBIAR AL HOMBRE
Cambiar,
cambiar al hombre,
darle a la vida un sentido.
Reconocer en nosotros
una historia y un destino.
Ay, ay, ay, ay, correr el riesgo,
ay, ay, ay, ay, ser hombres nuevos.
Ay, ay, ay, ay, correr el riesgo,
ay, ay, ay, ay, ser hombres nuevos.
Es
encuentro inevitable,
nadie se puede escapar.
Es respuesta a las preguntas
para quien quiera encontrar
el sentido más profundo
de toda esta realidad.
El que quiera oír que oiga
¡Todo grita la Verdad! Ay, ay, ay, ay, ay, ay.
Cambiar,
cambiar al hombre,
darle a la vida un sentido.
Reconocer en nosotros
una historia y un destino.
Ay, ay, ay, ay, correr el riesgo,
ay, ay, ay, ay, ser hombres nuevos.
Ay, ay, ay, ay, correr el riesgo,
ay, ay, ay, ay, ser hombres nuevos.
Dios
se muestra por el mundo
en las cosas cotidianas.
Se va entrando en el Misterio
por la búsqueda anhelada,
a través del compromiso
con la realidad creada.
Tiempo al tiempo en el camino
pues la espera no es parada. Ay, ay, ay, ay, ay, ay.
Cambiar,
cambiar al hombre,
darle a la vida un sentido.
Reconocer en nosotros
una historia y un destino.
Ay, ay, ay, ay, correr el riesgo,
ay, ay, ay, ay, ser hombres nuevos.
Ay, ay, ay, ay, correr el riesgo,
ay, ay, ay, ay, ser hombres nuevos.
Ser
signos verdaderos,
en el mundo los más simples
de esta realidad más grande
que te hace nacer de nuevo.
El vacío se supera
y al miedo lo vence el riesgo.
Dios se propone a nosotros
y nos cambia por adentro. Ay, ay, ay, ay, ay, ay.
Cambiar,
cambiar al hombre,
darle a la vida un sentido.
Reconocer en nosotros
una historia y un destino.
Ay, ay, ay, ay, correr el riesgo,
ay, ay, ay, ay, ser hombres nuevos.
Ay, ay, ay, ay, correr el riesgo,
ay, ay, ay, ay, ser hombres nuevos.
CAMBIARE L’UOMO
Cambiare,
cambiare l’uomo,
dare un senso alla vita.
Riconoscere in noi stessi
una storia e un destino.
Ay, ay, ay, ay, correre il rischio,
Ay, ay, ay, ay, essere uomini nuovi. ( 2 volte)
È
un incontro inevitabile
a cui nessuno può sfuggire.
È la risposta alle domande
per chi voglia trovare
il significato piú profondo
di tutta la realtà.
Chi vuol sentire che ascolti
Tutto grida la verità! Ay, ay, ay, ay, ay, ay.
Cambiare, cambiare l’uomo…
Dio
si rivela nel mondo
nelle cose quotidiane.
Ci si addentra nel Mistero
Per mezzo di una ricerca appassionata
attraverso l’impegno
con la realtà creata.
Diamo tempo a questo cammino,
perché l’attesa non è una sosta. Ay, ay, ay, ay, ay, ay.
Cambiare, cambiare l’uomo…
Essere
segni veri,
I più semplici nel mondo,
di questa realtà più grande
che ti fa nascere di nuovo.
Il vuoto si supera
e la paura è vinta con il rischio.
Dio si propone a noi
e ci cambia dal di dentro. Ay, ay, ay, ay, ay, ay.
Cambiare, cambiare l’uomo…